EL BUEN SOLDADO SCHWEIK

Jaroslav Hasek

(1923)

 

Conversando con Alejo, librero y amigo, de manera casi predestinada y fortuita a la vez llegamos a la definición perfecta de este personaje, decía Alejo: “es un personaje atorrante, es la definición de atorrante por excelencia, dan ganas de darle un calvazo”.

Y no podría estar más en lo cierto, con este personaje, y aún así no deja de despertar una ternura tremenda, su lealtad infranqueable, una inocencia que pasa los límites de lo infantil, como quien no genera juicios de valor y todo lo entiende, todo lo comprende y aún así su discernir entre lo bueno y lo malo es perfecto e intachable.

El buen soldado Schweik (En cada traducción le cambian el apellido al pobre) es el storyteller arquetípico, siempre tiene una historia que contar, una anécdota con la cual importunar, siempre hay un suceso que por superfluo que parezca merece ser contado, aunque a casi nunca tenga relación, pero el buen soldado nos recuerda que estamos hechos de historias y eso es lo que realmente importa, por eso cuando su destino está ya decidido se despide del mundo bajo esas palabras que siempre dolerán a quienes le alcanzamos a querer:

 

Aquí durmió José Schweik, de Praga ordenanza de compañía del 11º contingente del 91º regimiento que mientras buscaba alojamiento cayó prisionero cerca de Felstyn en manos de los austríacos y por EQUIVOCACIÓN

 

Written by Arturo Torres Moreno