EL GATO

Pusilánime desde su ventana el gato mira con superioridad al perro ignorante que feliz se revuelca entre el pasto.

Repasa mentalmente frases de Nietzsche y Pessoa también sonríe mentalmente al saber quienes son Lafcadio Hearn y Amos Tutuola… el gato todo lo hace mentalmente, no deja que sus emociones se dejen ver, eso sería una debilidad.

En las noches cuando nadie lo ve, el gato llora en silencio y preferiría ser un perro feliz, o incluso un ratón hambriento, antes que ser el dueño del mundo.

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Written by Arturo Torres Moreno