Tres retos que tenemos los emprendedores frente a la economía naranja

Mucho se habla de la economía naranja como una oportunidad única para los emprendedores de industrias creativas y culturales, todos los que tienen proyección de negocio en arte, gastronomía, arquitectura, teatro, por nombrar unas cuantas, creen que es una oportunidad única, sin embargo hay tres retos fundamentales que los emprendedores de éstas industrias debemos superar antes de poder consolidarnos como negocios rentables y competitivos al mercado.

 

 

3. Mucha Naranja, Poca Economía

Es común para nosotros salir a comer entre amigos y luego sufrir a la hora de dividir la cuenta, incluso en muchos casos sufrimos a la hora de sacar el porcentaje de los impuestos para una factura o cuenta de cobro. No todos, claro está, pero en general sí tenemos deficiencias sustanciales a la hora de plantear un modelo de negocio, cuando nos preguntan por la TIR (tasa interna de retorno) o el VAN (valor actual neto), conceptos que para un economista resulta básico, para nosotros es completamente ajeno. Cerrar esta brecha nos permitirá crecer como industria en el corto y mediano plazo.

 

2. Entender el Valor.

El valor no siempre tiene que ver con el precio, como emprendedores debemos entender cuál es nuestro papel dentro de la industria creativa, ¿cuál es mi promesa de valor y cómo la cumplo? Cometemos un error constante cuando no unificamos nuestros precios y cobramos según la urgencia del cliente. Para ser más competitivos tenemos que dejar de pensar que los proyectos se subsidian por el estado o no generan rentabilidad para el inversionista. Esto también es un negocio, y los negocios deben dar márgenes de ganancia.

 

3.  Abrirse al Mercado

Es común escuchar a los artistas hablando desde su experiencia, asegurando que ellos no piensan “venderse”, no están interesados en entrar a las dinámicas del mercado, que su arte no es para todo el mundo y sólo un nicho de alto nivel intelectual les entiende; sin embargo, también es común escuchar a estos artistas quejarse porque nadie apoya su arte y se ven sufriendo para llegar a fin de mes. Si no entendemos que nuestro producto o servicio tiene que apuntar a una audiencia, seguiremos produciendo solamente para nosotros mismos, y ahuyentaremos a los que quieran consumir lo que producimos.

Written by Arturo Torres Moreno