Tres lecciones de emprendimiento que aprendí de los Tigres del Norte en su canción el Jefe de Jefes

Me encantan los tigres del norte, pero no como quienes los escuchan un fin de semana en la madrugada mientras se emborrachan con aguardiente entre sus amigos.

No, a mí me gustan para escucharlos un lunes a las 6:00 AM, completamente sobrio, mientras me alisto para un día laboral. Son motivadores, inspiradores y contundentes.

Los tigres del norte nunca me han defraudado cuando he tenido el ánimo por el piso y los pongo a todo volumen mientras me doy una ducha.

Es así cómo en mi canción favorita he encontrado tres lecciones de emprendimiento que quiero compartir con ustedes.

  1. “Mi trabajo y valor me ha costado manejar los contactos que tengo, muchos quieren escalar mi altura nomas miro que se van cayendo.”

El networking es la piedra angular de cualquier negocio, si tienes los mejores proveedores y los mejores clientes, no dudes que tendrás el mejor negocio, llámese industria metalmecánica, venta de minutos en la calle o productora de televisión. Un emprendedor sin contactos es como un futbolista sin balón, como un florero sin flores, como una empresa predestinada al fracaso.

  1. “En las cuentas se lleva una regla, desde el uno llegar hasta el cien, el que quiere ser hombre derecho que se enseñe a mirar su nivel.”

No es posible ser gerente si no sabes ser mensajero primero, hay que escalar sin saltarse las jerarquías, lo que se le conoce en el bajo mundo como “pagar piso”, es decir untarse mucho del negocio, antes de querer mandar desde arriba.

La realidad es que hasta en el cielo hay jerarquías, por eso si usted amigo mío quiere ser su propio jefe, primero aprenda a ser un buen empleado, porque una cosa va de la mano de la otra, y si no sabe acatar ordenes, jamás sabrá impartirlas.

  1. “Sin talento no busques grandeza porque nunca la vas a tener.”

No es suficiente querer hacerlo, tienes que ser bueno haciéndolo. Es verdad que el talento sin disciplina no funciona, pero se necesita un mínimo de talento para poder trascender en algo. Está bien querer ser como James Rodríguez, pero si quieres ser futbolista de nivel, debes tener talento para ello o jamás podrás llegar lejos. Por eso no está de más la pregunta: ¿Tengo talento de emprendedor?

 

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Written by Arturo Torres Moreno